viernes, 14 de enero de 2011

Entrevistas de trabajo

Me levanto con el despertador aunque  llevo cerca de una hora despierta escuchando la respiración de Carlos. Por vergüenza me quedo en cama porque se lo mal que lleva mis nerviosismos. Apago el despertador me levanto y me meto en la ducha, intento no pensar, tranquilizarme, pero es esa sensación comparable a los momentos previos a un examen la que no me deja en paz. Me seco, me pongo una camiseta y voy descalza a hacer un café. Me lo trago en cero coma y me vuelvo al baño.
Mi pelo. Ese es el problema. Cojo una nuez de espuma y me la echo por las puntas. Abro el primer cajón y saco la artillería. Ese flequillo a lo Nico me encanta, pero me da un trabajo... Paso la "líssima" por el flequillo y la raiz, el cepillo de cerámica con el secador normal por las puntas y después acabo pasándo las planchas de cristal estupendas que me regaló mi hermana. El cepillo de cerdas de jabalí para sacar la electricidad estática y una gota, solo una de "elixir 79", cabello líquido antifrizz carísimo que me regaló mi madre. Sé que en media hora pareceré el rey león por lo que vaporizo una buena dosis de laca encima de mi cabeza.
Chapa y pintura. Sé que la laca de uñas o te gusta o la odias, y hay gente que la odia. A mi me encanta, pero no quiero que mis uñas hoy sean el centro de atención por lo que les voy a dar una pincelada de brillo.
Cejas impolutas, bigote fuera, maquillaje base, corrector en las ojeras, bajo las cejas y en el mentón; polvos antibrillo y una tonelada de máscara de pestañas de CD que me las deja kilométricas. Ok! ya no parezco yo.
Abro el armario. Saco el vestido mas neutro (aburrido) que tengo. Es un vestido de tweed fino, entallado que me atrapa con su eterna cremallera en la espalda cada vez que lo pongo. Es un vestido impecable, de cuello barco y largo por encima de las rodillas. Me sienta como un guante siempre y cuando me ponga un push-up. Es un vestido muy femenino y serio. Ideal para una entrevista.
Escojo unos zapatos con un tacón medio y unas medias tupidas. Por encima voy a llevar el trench. Me da un aire más urbano que un abrigo y más profesional que una cazadora. El bolso de piel marrón.
Unos pendientes casi invisibles, un anillo a juego con el vestido y una pulsera muy fina. Nada más. 
A la entrevista me llevo un curriculum. Aunque ya lo tengan, prefiero llevar uno impreso en papel verjurado con una foto original mía pegada en la esquina superior derecha. Sé que el curriculum es tu tarjeta de presentación, ha de ser serio, conciso y profesional.
Antes de salir de casa me echo unas gotas de perfume del bueno, del que no intoxica, que solo se deja oler cuando te mueves. Un beso y mucha suerte.

Eres un todo, vas bien peinada, bien vestida, bien maquillada, con tu mejor sonrisa y tu curriculum lleno de méritos y experiencia.

Llegas a la empresa donde te entrevistan pensando "por dios que me entreviste una mujer". Lo segundo que le pides al todopoderoso es que la persona que te entreviste sea de un departamento de RRHH o de personal. Pero a veces no tienes esa suerte, no.
A veces te entrevista un señor bajito muy poco profesional que hace que te arrepientas nada mas sentarte en la silla y que suele ser el propietario de la empresa en cuestión. Coge el currículum, y de toda tu historia profesional y educativa, los cursos que has hecho, los programas de diseño que manejas nivel experto desde hace 7 años, etc. lo único a lo que prestan atención es a que naciste en Ferrol y vives en Cangas "Tú padre es militar?". O te dicen "Tienes hipoteca? es que a mi me gusta que tengais alicientes para trabajar más" o "como es que hiciste un FP despues de licenciarte?"  Y A TI QUE COÑO TE IMPORTA???? Tengo muchas perlas de esas en la memoria.

Entonces en mitad de la entrevista empiezas a pensar en tus cosas, te dan ganas de levantarte y decir "No se moleste en seguir, no me interesa trabajar en su miniempresa bananera de mierda", casi te da pena el haberte molestado tanto y haberle dado ese curriculum en el que te dejaste 4€.

aaains! Margaritas a los cerdos.

(Pero bueno, he de decir que a la última entrevista a la que fui fue un ejemplo de profesionalidad. )

2 comentarios:

carolina dijo...

me parto contigo jajajaja. Pues ahora porfis tienes que contarme como fue una entrevista a la que calificas como ejemplo de profesionalidad, me interesa mucho este tema.

pinkmist dijo...

jajajaja!!! es la cruda realidad, o no???
Es que yo creo que las entrevistas bien hechas son las que no te hace el señor propietario del negocio, esas mas bien son sermones amenazantes. Te dejan claro que no te van a pagar bien, que vas a trabajar un montón de horas mas, que tienes que demostrar que vales, al final vives con miedo a que te contraten... Yo creo que tú tienes que venderte, pero la empresa también tiene que venderse un poquiño.
Esta última a la que fui:
Se ciñeron a lo que ponía el curriculum, solo me preguntaron cosas referentes al trabajo, a la formación. Herramientas que controlo, cosas que se hacer, etc.
Me preguntaron cuales eran mis expectativas salariales y en ningún momento evadieron ese tema. Les pareció bien y a mi también.